Hago sitios web para negocios pequeños, y portafolios para gente que necesita enseñar lo que hace. Le manejo las páginas a una agencia de seguros completa —el sitio principal, la página de cada agente, los formularios, los calendarios de citas— y este 2026 decidí abrirlo para todo el mundo, porque la gente empezó a pedirme la suya.
Trabajo directo y sin vueltas: no hay llamadas, no hay reuniones, no hay contrato de doce meses. Escoges lo que necesitas, me escribes por WhatsApp, y en menos de una semana estás en línea. Todo en español o en inglés, como lo quieras.
Y te lo digo claro: cobro barato, más barato que casi todos. Pero no hago páginas bonitas y ya. Las hago para que la gente que llega te escriba: el botón de WhatsApp donde tiene que estar, los precios de frente, y nada que distraiga. Si tu página no te trae clientes, es un adorno caro.
Todo lo que sigue está vivo en internet ahora mismo. No son fotos: es el sitio de verdad cargando. Toca cualquiera para abrirlo.
No todo el mundo tiene un negocio: hay quien necesita enseñar su trabajo. Fotógrafos, maquilladoras, realtors, diseñadores, modelos, o alguien buscando trabajo. Esa página también la hago — de hecho, esta que estás leyendo es una. Si te gusta cómo se ve, así te queda la tuya.
Con cualquier paquete, los cambios van incluidos de por vida: texto, fotos, precios, horarios. No tienes que aprender a usar nada ni tocar la página — me escribes por WhatsApp y yo te lo cambio, gratis, siempre.